Sobre el Valor del Trabajo

Ha pasado más de un añito desde que estamos con la tienda, y estoy súper contenta de cómo ha evolucionado El Gato de la Taza de Té en tan poco tiempo.

Todos los días me da una alegría. Tenemos clientes maravillosos y cada vez más tiendas y veterinarios apañadísimos que confían en nosotros.
A veces trabajar para uno mismo da muchos quebraderos de cabeza, porque como en cualquier otra empresa tienes que pasar más horas de la cuenta cuadrando números, ateniendo, presupuestando, facturando y un largo etcétera.

Hago este post porque en contadas ocasiones, no todo es de color de rosa.
De vez en cuando aparece alguien en las redes sociales o por email, indicando, a su criterio, que mis retratos personalizados de gatetes en taza y/o lámina son caros.
Afortunadamente se trata de un bajísimo porcentaje ya que si hubiera sido al revés jamás me podría dedicar a ésto, mantener mi empresa (porque soy ilustradora y sí, una empresa), pagar religiosamente mi cotización de autónoma a la seguridad social (ejem, 300€/mes) y oye, las cosas que tiene una, que le gusta comer todos los días. También tengo que alimentar a mis dos gatos y especialmente al gordo de Odín, que tiene que mantener el tipo.

Este post va dedicado a esa gente que entiendo que sin maldad ninguna hace ese tipo de comentario, aunque especialmente va para todo el sector de los artistas, diseñadores, ilustradores y artesanos que trabajamos en esto.

Os presento mi plantita, puede que se parezca a la tuya.

plantita

No sé qué tipo de concienciación tienen estas personas con respecto al valor y las horas de trabajo que requiere un trabajo personalizado. Cuando alguien me hace un encargo, dedico muchas horas de mi tiempo a realizar un boceto que capte una buena parte del carácter y parecido físico con la persona/mascota, confirmar que la persona que me lo ha encargado está contenta con él y luego otras tantas horas de digitalizarlo en el ordenador. Hay días que echo más horas de lo que debo, porque me gusta que el trabajo esté bien hecho y que mis clientes estén contentos.

Cuando una persona me dice que le gusta mucho mi trabajo, pero que le parece una barbaridad cobrar lo que cobro por «una simple taza» o «una lámina» personalizada, está mostrando una falta de respeto y empatía tremenda hacia nuestra profesión. Si te parece caro, puedes ir a comprar al chino una taza. Seguramente no se parecerá mucho a lo que quieres, pero oye, entra en tu visión de valor de las cosas. Después no nos quejemos de que en España no hay trabajo y que no se valora a los jóvenes, por favor. Con esta mentalidad sólo conseguiremos alimentar la cultura de la mediocridad y el insulto hacia el trabajo. Tal vez alguien te lo haga más barato que yo. Busca a esa persona. Probablemente en unos meses, ya no podrá dedicarse a ello.

Llevo unos días que veo algunos de estos comentarios en las redes sociales de tiendas como la mía.
Hace unos días hablaba sobre este tema con una seguidora y amiga gatuna, que trabaja en una fábrica de alimentación. Producen carne de membrillo, y una vez le preguntaron que por qué su membrillo era tan caro con respecto a otra marca.
Ella conoce los procesos de fabricación de estas marcas y de la suya. Tuvo que echar un rato para explicarle que mientras en su empresa utilizan fruta fresca, en la otra mezclan la fruta con huesos, cáscaras y gusanos incluidos. Mientras en la otra utilizan fruta congelada, ellos seleccionan la fruta y la cuidan para que lo que te comas sea de calidad. Algo que está hecho con amor y tiempo se paga, porque requiere una mayor inversión de medios y horas.

Los ilustradores, diseñadores y artistas, también tenemos que hacer un plan de negocio sobre nuestras empresas, y dedicar ese amor y tiempo a nuestros trabajos.
Además, debemos ser viables mes a mes. Tenemos que fijar un precio por hora de trabajo. Tenemos que preocuparnos de que crezca nuestra plantita, alimentarla y a veces robar horas de tiempo que podrías dedicar a tu familia y amigos para poder mantenerla.

Probablemente tu mecánico, fontanero o limpiador haya hecho lo mismo.

Infravalorar el trabajo está feo, sobre todo si estamos hablando de una pequeña empresa o un pequeño autónomo.

Entonces ¿Por qué es tan difícil para algunos entender esto? ¿Por qué creéis que pasa?

Besicos gatunos.

1 comentario en “Sobre el Valor del Trabajo”

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